En Ebagueye, el agua da vida al desierto
Véase vídeo aquí.(2 min)
Los pobladores tradicionales del Azawak de Níger, una llanura cubierta de pasto del tamaño de la Florida que bordea el desierto del Sahara, por generaciones han sido pastores nómadas que siguen a su ganado por las llanuras a través de las estaciones.
En los últimos años, sin embargo, una grave sequía está cambiando la ecología de la zona. La temporada de lluvias —llamada "la época feliz"
por las tribus locales— ha bajado de cinco meses a uno, y las exuberantes llanuras, donde antes pastaba el ganado, se han secado.
Al morirse los rebaños, mucha gente ha abandonado el estilo de vida pastoral y se ha agrupado en pequeños pueblos de 100 a 4000 personas, donde tratan de encontrar otras formas de subsistir, como la elaboración de artesanías en cuero o joyas.

En el Azawak, hay pocas fuentes de agua potable. Cuando no había agua de lluvia, la gente utilizaba el agua salobre de los pozos de pantanos. No era inusual que mujeres y niñas viajaran más de 30 millas por trayecto en busca del agua fangosa de pozos más profundos. En la remota ciudad de Ebagueye, esto era tan común que muchas personas nunca habían conocido agua de un color distinto del marrón y abundaban las enfermedades transmitidas por el agua.

Amman Imman, una ONG cuyo nombre significa "El Agua es Vida", eligió a Ebagueye para perforar un pozo a través de roca sólida a fin de obtener agua limpia y clara desde un acuífero profundo. El proyecto fue financiado mediante la colaboración de la Fundación Prem Rawat (TPRF) y la Fundación Vibrant Village (VV), que proporciona asistencia directa a comunidades vulnerables en todo el mundo. El fundador y presidente de VV, Ken deLaski, es miembro de la Junta Directiva de TPRF.

El proyecto se concluyó a mediados de febrero, justo antes de que la estación seca alcanzara su punto máximo, y su efecto sobre la vida de la comunidad de Ebagueye ya ha sido espectacular.

Además de tener agua limpia para beber y bañarse...
...la gente tiene más tiempo para actividades generadoras de ingresos, tales como la elaboración de artesanías en cuero y joyas, y agricultura de subsistencia.
Los aldeanos han comenzado a sembrar árboles.

Liberados de la necesidad de pasar sus días buscando agua, los niños están regresando a la escuela.
"Grandes grupos de pobladores están viajando desde muchos lugares para utilizar el pozo de Ebagueye", informa la Directora Ejecutiva de Amman Imman, Ariane Kirtley. Por consiguiente, el pozo de Ebagueye está beneficiando a decenas de miles de personas".
Fotos: Amman Imman Foundation
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