La Fundación Prem Rawat ayuda a las personas a superar situaciones límite, que van desde el hambre y la pobreza hasta la adicción a las drogas o la violencia entre pandillas. Un nuevo video destaca algunas de las exitosas e innovadoras iniciativas llevadas a cabo por la Fundación, a lo largo de 2018.

Con voluntarios y simpatizantes en 84 países, la Fundación Prem Rawat (TPRF) se dedica a ayudar personas, de todo el mundo, a vivir en paz, dignidad y prosperidad. A lo largo de 2018, la TPRF tomó innovadoras iniciativas que facilitaron la superación de desafíos intensos a quienes padecían, hambre y pobreza y, violencia entre pandillas, drogadicción, etc.

El Programa de Educación para la Paz (PEP) de la Fundación ha llegado  a multitud de personas y también a importantes instituciones, lo que ha propiciado un crecimiento de casi el 50 %.

«El principal objetivo del PEP es poner el foco de atención en el hecho de que estás vivo», dice Prem Rawat, fundador de la TPRF. «Cada día que vives, está lleno esperanza».

El PEP ayuda a las personas a descubrir su fortaleza interior y a tomar mejores decisiones en la vida. Así sucedió con los integrantes del grupo Bloods en Ibarra, Ecuador. Los talleres animaron a estos jóvenes a renunciar a las armas, y ahora se dedican a desarrollar proyectos de mejora de la comunidad.

«Creo que si no hubiéramos escuchado el mensaje de Prem Rawat, seguiríamos robando y matándonos unos a otros», dice Jefferson, uno de los líderes del grupo.

En septiembre, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Paz de las Naciones Unidas, los Bloods de Ibarra publicaron un video musical para contar cómo la educación para la paz los inspiró a cambiar y a dejar de ser violentos. El video se compartió en las redes sociales de todo el mundo, alcanzando más de 5,5 millones de visitas.

La violencia juvenil y otros delitos están muy relacionados con el abuso de drogas. La educación para la paz se está convirtiendo en parte de la solución, ya que, según los responsables de la rehabilitación, ayuda a los adictos a desarrollar la fuerza interior que necesitan para no consumir.

«Antes de escuchar a Prem Rawat pensaba que la paz era algo que teníamos que encontrar afuera. Ahora me he dado cuenta de que la paz reside dentro del corazón. Ha cambiado mi visión de la vida», dice Eric Willing, usuario de un centro de rehabilitación. «El milagro soy yo, el milagro somos nosotros. Si puedo experimentar eso, puedo vivir sin drogas».

La Educación para la Paz también desempeña un papel crucial en los países que se están recuperando de la guerra, proporcionando, a las víctimas y a los veteranos, una esperanza renovada. Los gobiernos de Sri Lanka y Colombia han integrado el programa, como parte de sus esfuerzos de reconciliación, para ayudar a construir culturas de paz duraderas.

«He pasado la mayor parte de mi vida luchando. El PEP me ha aportado la paz mental. Ahora no quiero la guerra», dice un excombatiente en Sri Lanka que completó el programa este año.

El Dr. Néstor David Restrepo Bonnett, secretario del Departamento de Educación de Antioquia, Colombia, agrega: «Al llevar el Programa de Educación para la Paz a 500 escuelas en Antioquia el mensaje que estamos enviando es: hay una nueva posibilidad. Los niños que dejaron de soñar con el futuro ahora lo están construyendo».

El otro programa insigne de la Fundación, Food for People (Alimento para la gente, FFP), proporciona cientos de miles de comidas nutritivas a niños desnutridos y a adultos enfermos en la India, Nepal y Ghana, y con ello está transformando sus vidas.

Kenneth Odjamgba, es uno de ellos y reconoce que el programa le ha permitido ser el primer estudiante universitario del pueblo de Otinibi. «Sin el apoyo del centro, habría abandonado la escuela», dice.

La TPRF también proporcionó otro tipo de ayuda humanitaria en 2018 para responder a necesidades críticas. La Fundación patrocinó clínicas gratuitas en toda la India, para examinar la vista, con tecnología moderna, a cerca de 6000 personas sin recursos de 69 aldeas rurales. Los donantes respondieron generosamente a las víctimas de los devastadores terremotos y del tsunami en Indonesia, otorgando una subvención de  $40.000 destinados a la atención médica de emergencia.

La TPRF patrocinó foros con Prem Rawat con el fin de hacer llegar su mensaje único de paz a diversas audiencias. Estos eventos son también una oportunidad para incidir en los temas tratados en los talleres del PEP.

Prem Rawat habló con los reclusos de varias prisiones, incluida la mayor cárcel y centro de salud mental del mundo, en Los Ángeles.

En respuesta a una ola de crímenes violentos en Londres, Prem Rawat se unió a líderes y activistas en la Universidad Lambeth, ofreciendo un mensaje esperanzador de que la paz es posible.

«Sí, somos belicistas, pero dentro de nosotros también hay un océano de paz», dijo. «La paz no tiene que ser creada. La paz no tiene que ser traída de Marte. Tiene que ser descubierta. Hemos descubierto cómo hacer la guerra; ahora es el momento de descubrir cómo hacer la paz».

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