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Sally Weaver, que sobrevivió al cáncer, y su amiga Mary Jo Fortin, han impartido el Programa de Educación para la Paz (PEP) en el Centro de ayuda para enfermos de cáncer en Westlake Village, California. A continuación, una breve entrevista con estas dos mujeres que han organizado talleres con gran éxito durante los últimos cuatro años.

¿Cómo se les ocurrió empezar?

Sally: Recientemente había acudido al programa, tras haber superado el cáncer y lo encontré muy beneficioso para mí y mi curación.

Sally

Mary Jo: Por la misma época, mi amiga Claudie y yo, acudimos al programa en un centro para personas mayores. Después de ser diagnosticada, buscó ayuda en la comunidad de apoyo a enfermos de cáncer y tras completar algunos de sus programas, pensó que este, en concreto, encajaría muy bien en la programación del centro oncológico.

Hablamos con la directora del programa del Centro de Westlake y le mostramos un video de seis minutos sobre el PEP, le expusimos los beneficios para el centro y nos dio todo su apoyo. Empezamos uno o dos meses después.

¿Cómo funciona el programa dentro del centro oncológico?

Mary Jo: Los pacientes nos pidieron que ofreciéramos el programa semanalmente ya que quizás algunas veces no podrían asistir debido a su tratamiento o enfermedad. Querían asegurarse de que el programa estuviese disponible, y eso fue lo que hicimos. Acuden a los talleres cuando les es posible y de este modo completan el curso.

La comunidad de apoyo a enfermos de cáncer ha sido un lugar maravilloso para presentar el PEP. Este tipo de pacientes se enfrenta a muchos retos. El mensaje de Prem Rawat ayuda a aportar más sentido a sus vidas y la claridad de que existe algo más que la propia enfermedad.

Sally: Han participado muchos pacientes en un entorno cálido y agradable.

¿Quién asiste?

Mary Jo: Pacientes, familiares y personal cuidador del servicio de oncología. La participación varía en función del número de asistentes que acude según sus  posibilidades. Hay quienes repiten el programa voluntariamente.

 

Sally, ¿En los talleres, hablas sobre tu  experiencia como paciente??

No suelo hablar sobre mi propia experiencia, a menos que la ocasión así lo requiera. He comprobado que el programa, por sí mismo, ayuda. Cuando llegas a un punto en tu vida en el que buscas posibilidades que habías desestimado, y escuchas un mensaje que te hace sentir una experiencia real de consuelo y paz, aunque sea durante una hora, resulta muy reconfortante.

¿Deseas dar algún consejo a aquellos que quieran ofrecer el programa en centros similares? ¿O cómo presentarlo al equipo directivo?

La preocupación principal es ayudar a mejorar la vida de estas personas, de ahí que cuando proponemos llevar a cabo un programa que les hace más llevadera la situación por la que atraviesan, te escucharán. Además, es gratuito.

Dennis y Mary Jo

Mary Jo: Creo que es interesante llevarlo a los grupos en los que estás involucrada, ya que demuestra un interés por ellos. De este modo, resulta sencillo contactar con los responsables de los centros.

¿Te gustaría añadir algo más?

Sally: Solo decir que un asistente a varios programas, ahora es coordinador,  un auténtico defensor del mismo. Es maravilloso ver cómo durante estos dos años ha ayudado y cuánto le ha aportado a su vida.

Resulta conmovedor escuchar a los participantes. Recientemente un paciente dijo: «El programa me ha traído más claridad para hacer mejores elecciones. Me ha dado la fortaleza para poder continuar».

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