La Fundación Prem Rawat (TPRF), en respuesta a las necesidades más urgentes, amplía su ayuda a Ecuador tras el terremoto, concediendo un total de 55 000 dólares norteamericanos en subvenciones para proporcionar alimentos, agua, medicinas, refugio e instalaciones de saneamiento a miles de personas.

El objetivo es ayudar a las comunidades necesitadas de la provincia de Esmeraldas en la costa norte, un área que sigue sufriendo numerosas réplicas tras el terremoto de magnitud 7,8 que asoló el país el pasado16 de abril.

Food delivery Campamento San FranciscoLos suministros de emergencia se están distribuyendo con la ayuda de dos organizaciones benéficas ecuatorianas enraizadas en la zona: la Fundación Montañas de Esperanza (MdE) y la Unión de Organizaciones Campesinas de Esmeraldas (UOCE). Tras el terremoto de abril, familias desplazadas en toda la región de Esmeraldas buscaron refugio en los campamentos habilitados en los márgenes de la carretera, consistentes en chozas improvisadas construidas a partir de materiales de deshecho, y en las cuales el calor tropical se vuelve insoportable. Los fondos de la TPRF están siendo utilizados para reemplazar estas chozas insalubres por cabañas de última generación que pueden alojar a 10 personas hasta un máximo de dos años.

Hasta la fecha, la TPRF ha proporcionado 62 innovadoras cabañas, cocinas comunales, instalaciones sanitarias y zonas de juego para niños. Recientemente, se han enviado materiales para construir 100 cabañas más.

Community-raising the shelterEn la isla de Muisne, «el intenso calor alcanzado dentro de las primeras chozas estaba causando problemas de salud; los niños sufrían deshidratación», informa Nancy Bedon, responsable de la UOCE. «El apoyo de la Fundación con las nuevas cabañas ha ayudado a reconstruir nuestra comunidad y las redes familiares. Quiero dar las gracias por el apoyo y por hacernos sentir que no estamos caminando solos, que las fronteras no importan. Lo que importa es sentir esta hermandad».

Esta semana varias réplicas con magnitudes de hasta 6,4 sacudieron Muisne, haciendo que los estudiantes abandonaran los edificios escolares por miedo a un derrumbe. La TPRF también está ayudando a construir aulas temporales que son mucho más seguras durante los temblores. «Las madres y los profesores están muy agradecidos», dice Paul Murtha, director ejecutivo de Montañas de Esperanza (MdE), que ya se ha asociado con la TPRF en varios proyectos humanitarios.

Emergency shelter school classroomsAdemás, los fondos de la TPRF están siendo utilizados para desarrollar innovadoras casas modelo resistentes a terremotos, construidas con materiales locales. La idea es que las familias sean capaces de reproducir el modelo para la construcción de viviendas más seguras a largo plazo.

El acceso al agua potable sigue siendo un reto fundamental en Esmeraldas. La TPRF está respondiendo proporcionando sistemas de filtrado de agua y ayudando a reconstruir un tanque de agua dañado que suministra a las personas en tres ciudades.

Aunque todavía quedan numerosos obstáculos en el camino hacia la recuperación sostenible, «la maravillosa y rápida respuesta por parte de la TPRF ha tenido una gran repercusión en la esperanza y la dignidad de las familias afectadas», afirmó Murtha.

Gonzalo Guzmán, presidente de la UOCE, también confía en que la ayuda de la TPRF contribuirá, a largo plazo, a recuperar el optimismo entre la gente y a reactivar la economía. «En nombre de nuestra organización y de las familias beneficiarias de la ayuda, gracias a la Fundación por su solidaridad y su cálido apoyo».

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