La voluntaria Louise Roenn Svane visitó recientemente el centro Food for People (Alimento para la gente) en Ghana. El programa alimentario proporciona agua potable y millones de comidas nutritivas a niños y ancianos desfavorecidos de Ghana, India y Nepal. Estas son algunas de las imágenes que tomó junto a los comentarios (En la imagen inferior, Louise rodeada de niños).

En 2016 el programa Food for People en Otinibi, Ghana, expandió su servicio a los estudiantes del colegio Aisha Bint Khalifa (con uniformes verdes), situado junto al colegio de Primaria (con uniformes amarillos y verdes). La higiene es una de las prioridades en los centros y todos los estudiantes se lavan las manos antes de entrar al comedor.

Durante los dos últimos años, hubo una creciente demanda en la comunidad Otinibi para que el programa alimente a los niños más pequeños, de dos a cinco años de edad. Estos niños son normalmente hermanos menores de los estudiantes de la escuela. Aquí una pareja de los niños más pequeños de la escuela Aisha Bint Khalifa que se dirigen a la «cantina», como ellos llaman a la instalación, para disfrutar de su comida diaria.

El personal de cocina prepara cada comida desde cero, utilizando recetas e ingredientes locales. Hoy se sirve «banku» (su plato local favorito de maíz fermentado y mandioca) y guiso.

Los suculentos platos iluminan las caras de estos niños. Un niño de la Escuela Básica (uniforme naranja) se unió a los estudiantes de la Escuela Aisha Bint Khalifa en la mesa del comedor. Además de estas escuelas, el centro atiende diariamente a 40 ancianos de la aldea que no pueden cocinar.

Estas jóvenes están emocionadas por estar en la fila para el almuerzo. Todas son estudiantes de la Escuela Aisha Bint Khalifa.

¡Todo listo! Estos estudiantes terminaron cada bocado en su plato y después de asearse, estarán listos para regresar a sus clases de la tarde, felices y bien alimentados. El centro sirve más de 850 comidas a los niños de las dos escuelas locales diariamente.

«No solo cocinamos para los niños, ―dice Roselyn, asistente del jefe de cocina (a la izquierda)―.También damos a los niños amor y cuidado. Para nosotros es importante que sientan amor».

Jacinta es ayudante del jefe de cocina. Ha trabajado en Food For People durante siete años y dice que está agradecida de ser testigo del crecimiento y la prosperidad que el programa ha traído a los niños y a su comunidad.

¡Todo listo y preparados para jugar!

Los niños regresan a clase después del almuerzo, cruzando el campo de fútbol hasta la Escuela de Primaria Otinibi.

El centro alimentario ha aumentado drásticamente la matriculación escolar y el rendimiento en las dos escuelas. Se construyeron nuevas aulas para tratar de acomodar a los nuevos estudiantes, pero ha sido difícil mantenerse al día con el aumento de la demanda. La escuela de Otinibi se ha vuelto tan popular que ha tenido que dejar de acoger a nuevos estudiantes hasta que se construyan más aulas. En la imagen, letrero donde se informa sobre la falta de plazas. Esperamos que pronto puedan construir más aulas para que más niños puedan asistir a esta escuela y adherirse al programa alimentario que está cambiando sus vidas.

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