Con problemas oculares resulta difícil ver, literalmente, cómo liberarse de la pobreza y llevar una vida próspera.

Billones de personas padecen cada día afecciones de la vista, lo que supone un coste de más de $ 200 billones anuales para la economía global, según la Organización Mundial de la Salud. La crisis es especialmente severa en la India, que posee el lamentable récord de tener los más altos índices de personas ciegas en el mundo.

A menudo los tratamientos son técnicamente posibles, pero están fuera del alcance de la población rural más humilde.

Desde hace 15 años, la Fundación Prem Rawat (TPRF) patrocina clínicas anuales gratuitas por todo el país, proporcionando atención oftalmológica a cientos de miles de personas en exclusión social.

Más recientemente, la TPRF se ha asociado con dos ONG indias, Raj Vidya Kender y la Fundación Premsagar, para ofrecer cuatro clínicas en los estados de Uttarakhand, Chhattisgarh, Bihar y West Bengal. Cerca de 6000 personas de 69 aldeas rurales recibieron atención oftalmológica en dichas clínicas. Algunos de los pacientes, como el granjero Indrasan, caminaron más de 30 km para tener la oportunidad de ser atendidos por un doctor.

Al abandonar la clínica de Uttarakhand, Indrasan comentó con una gran sonrisa: «No veía bien desde hace seis meses y no había médicos en esta localidad. He recibido lentes gratis en la clínica y ahora puedo ver con claridad. Muchas gracias».

Un total de 3508 personas obtuvieron lentes gratuitas en las clínicas y 3963 personas recibieron medicamentos esenciales. Los médicos diagnosticaron de cataratas a 1333 pacientes dándoles la posibilidad de someterse a cirugía en los hospitales estatales.

Pavitra, un anciano agricultor que acudió a la clínica de West Bengal, asegura que en su vida había recibido un tratamiento médico tan bueno. «Me siento muy impresionado de que se lleven a cabo tales iniciativas para los más desfavorecidos». Ram, otro paciente en West Bengal que recibió medicinas y lentes, manifestó un profundo agradecimiento hacia todos los que hacen posible estas revisiones. «No puedo agradecer lo suficiente a los voluntarios y organizaciones por esta hermosa iniciativa», dijo.

Yuvraj, director de una escuela cercana a la clínica de Uttarakhand, dijo que espera que los cuidados que sus alumnos han recibido les ayuden en sus estudios. «Este es un programa muy beneficioso para esta remota zona donde los servicios sanitarios son inexistentes. Les deseo lo mejor a las organizaciones y espero que continúen ofreciendo este gran servicio a la humanidad».

Según un artículo reciente del «New York Times», los gobiernos y las oenegés pasan por alto las afecciones oculares, ya que no las ven como una prioridad para la salud pública. En 2015 dichas organizaciones destinaron tan solo un total de $ 37 millones al suministro de lentes en los países en desarrollo, menos del uno por ciento de los recursos destinados a temas de salud mundial.

«Hay una gran necesidad de atención oftalmológica y agradecemos a los colaboradores de la TPRF que, año tras año, hacen posible estas clínicas, tan fundamentales para tanta gente, dándoles la posibilidad de vivir una vida más plena», comenta la presidenta de la Junta de la TPRF Linda Pascotto. «Estas clínicas permiten a estudiantes aprender a leer, ayudan a que los padres puedan mantener a sus familias; permiten que los abuelos vean a sus nietos por primera vez, y mucho más. Gracias».

Las clínicas oftalmológicas son una de las muchas iniciativas que la TPRF lleva a cabo a fin de cumplir su objetivo de cubrir las necesidades humanas fundamentales para que las personas puedan vivir con dignidad, paz y prosperidad.

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